Reflexiones tras un debate con Rolando Astarita: errores básicos y deshonestidad intelectual ante el error.

El título puede parecer exagerado y la explicación demasiado larga, por eso empiezo con un TL;DR (con enlaces para que se pueda verificar todo lo que digo). El resumen es el siguiente y no tiene mucho recorrido:

Astarita defiende que valor de cambio en Menger es igual que en los economistas clásicos, pero basta leer a Menger, o a otros austríacos como Mises o Rothbard, a expertos en historia del pensamiento económico que han estudiado la revolución marginalista, como a los austríacos del Mises Institute para ver que no tiene ningún sentido. Y este error no es menor, pues contamina su análisis posterior de los austríacos. De hecho, el propio Menger critica el concepto en los clásicos diciendo que es indefendible sostener que el valor de cambio se mide por el dinero, la posición que le asigna Astarita. También, el error es evidente pues Astarita se contradice. Es decir, aquí tenemos desconocimiento de las posiciones contrarias en temas básicos.

Este error es muy grave, pues haber criticado la teoría del valor de Menger en múltiples ocasiones y medios sin conocer cómo define Menger valor, al ser el valor de cambio una de las dos partes fundamentales para el austríaco, es inconcebible. Sin embargo, en vez de reconocerlo, Astarita sigue en su linde a pesar de que esta ha acabado, primero con interpretaciones absurdas de Menger haciendo conjeturas sobre lo que no dijo con tal de confirmar su idea inicial, después moviendo la portería y discutir otro tema que nadie nunca negó jamás. Después, pasamos a cosas más serias: primero tergiversando mis posiciones (por ejemplo, aquí y aquí, i.e., acusándome de cosas que nunca dije sin citarme en ningún momento ni rectificar cuando le dije que me citara) e incluso manipulando citas de Menger, lo cual me parece una cosa gravísima a la vez que poco inteligente, pues era previsible que si uno ha leído a Menger se diera cuenta. Todo por no admitir un error. Finalmente, Astarita perdió los papeles y pasó a llamarme de todo (canalla, miserable, “me da asco”, “váyase a la mierda”,…) sin que en ningún momento yo le insultara. Es decir, aquí tenemos deshonestidad intelectual e insultos serios (es decir, se cruza la línea que separa un debate de ideas a un debate personal).

Al final, todos podemos tener un fallo y sin querer atribuir momentáneamente a Menger lo que pensaba Mill, eso es comprensible. Cuando una vez te señalan el posible error uno debería corregirlo casi al instante, pues bastaba (re)leer a Menger para darse cuenta del fallo. Sin embargo, Astarita lleva años repitiendo la crítica que vamos a exponer y, además, a pesar de la evidencia apabullante en su contra, no se rectifica el error, sino que se embiste con más fuerza. Mi duda es, si se es incapaz de corregir un error tan evidente y se actúa de este modo (llegando a tales insultos), ¿qué se hará si se le presentara alguna posible crítica razonable contra Marx? En definitiva, esto ha sido una pérdida de tiempo que no se volverá a repetir.

La definición de valor de cambio en Menger y la posición de Astarita.

Hace poco más de una semana publiqué mi trabajo donde analizo las demostraciones de la teoría marxista del valor concluyendo que ninguna consigue sus objetivos. Esta crítica llegó a Rolando Astarita y a partir de ahí empezó una discusión sobre algunos puntos de la misma (no muchos como veremos).

Lo primero son las malas formas y arrogancia de Astarita. En su primer comentario dice:

Este último aspecto es pasado por alto, desde el inicio, por Romaniega. Cuando habla del “igualador Is” (busca un término rebuscado para disimular el rebuzno) 

Primer comentario.

Anteriormente había dicho:

Le presento las citas, y se hace el burro. […] desde el pedestal de la ignorancia […] ¿Por qué se hace el burro sobre este asunto? […] Propio de los miserables de espíritu.

Fuente.

De todos modos, los insultos graves vendrán al final. En mi trabajo menciono a Astarita en varias ocasiones. En una de ellas es para mostrar que no entiende las definiciones de valor en los austríacos. No estamos hablando de un razonamiento, sino de definiciones. Y esto le lleva a errores posteriores en el análisis, es decir, critica un muñeco de paja. Esto es la Sección 2.5.1 del trabajo que es aconsejable leer antes de avanzar.

Para Menger valor de cambio (o intercambio) es valor de uso indirecto, i.e., el valor de cambio de un bien X es el valor de uso de Y tal que puedo intercambiar X por Y e Y es el medio de mayor valor posible. Puede verse este trabajo para una formalización matemática de la teoría del valor de Menger, en particular, la Definición 17 para el concepto de valor de cambio en el austríaco. En efecto, en el Capítulo VI (recomiendo leer el capítulo entero pues es corto e incluye ejemplos que no dejan lugar a dudas, ver el del cazador. Recomiendo en general este libro de Menger pues a pesar de ser antiguo, es fácil de leer y Menger muestra gran clarividencia, más considerando la época) de sus Principios de Economía Política dice (énfasis agreagado):

El valor de uso es, pues, la significación que adquieren para nosotros los bienes que nos aseguran de una manera directa la satisfacción de necesidades en unas circunstancias en las que, si no dispusiéramos de estos bienes, no podríamos satisfacerlas. El valor de intercambio es la significación que adquieren para nosotros aquellos bienes cuya posesión nos garantiza el mismo resultado bajo las mismas circunstancias, pero de forma indirecta.

Capítulo VI, Principios de Economía Política, Carl Menger. Esto será el eje de la discusión.

Es decir, valor de cambio y valor de uso para Menger son el mismo fenómeno subjetivo (así dice Menger: «el valor en el primero y en el segundo caso son, pues, solamente formas distintas del mismo fenómeno de la vida económica»). Y este fenómeno es el valor de los bienes. Una vez aquí debería ser evidente que valor de cambio en Menger no es lo mismo que en Marx o en los (economistas) clásicos, pues para estos, precio es valor de cambio expresado en dinero, es decir, el valor de cambio expresa los ratios de intercambio de las mercancías. Por ejemplo, Marx dice en las primeras páginas de El Capital (énfasis agregado):

el valor de cambio aparece como la relación cuantitativa, la proporción en que se cambian valores de uso de una clase por valores de uso de otra,

Es decir, para Menger es valor de uso indirecto y para Marx (o los clásicos) es precios, es decir, es evidente que no es lo mismo. Esto es evidente para cualquiera que haya estudiado a ambos autores. Por ejemplo, ya en 2014 en una primera versión de mi trabajo sobre la teoría del valor trabajo marxista, al presentar la definición de Menger de valor de cambio decía:

Nótese que estas definiciones no coinciden con las definiciones marxistas de valor de uso y valor de cambio. Nuestras definiciones vendrían a ser las “heurísticas”. La diferencia de definiciones originará confusiones a la hora de analizar la teoría marxista desde otras escuelas de pensamiento económico, como veremos más abajo.

Ver Definición 9, Proposición 4 y Nota al pie 18

Sin embargo, Astarita dice:

 Incluso [Menger] cita a J. St Mill cuando este define al precio como la expresión del valor de una cosa en relación al dinero. Menger lo cita para mostrar, una vez más, que entiende por “valor de intercambio” lo mismo que entendían Smith y Mil por precio (valor de cambio expresado en dinero). Que es la misma definición de Marx.

Fuente

Podríamos pensar que es una cosa aislada, pero insiste en múltiples ocasiones. Por ejemplo,

Menger define el valor de cambio (intercambio) igual que Smith y Mill. Y Marx define el valor de cambio igual que Smith y Mill. Por eso el precio es el valor de cambio expresado en dinero. Los fundamentos pueden ser (y son) distintos, pero la definición es igual. Y Rothbard tiene la misma definición.

Fuente

Incluso casi una semana después de empezar el debate, un día antes de que Astarita cerrara el debate, mantenía la misma posición:

Valor de intercambio en Menger, de hecho, es precio (porque no hay otra manera en que exista en el mercado). Por eso es igual que en Smith o Ricardo.

Fuente

Esta posición es la que había sostenido meses atrás también:

Ningún insulto, usted habla demostrando ignorancia sobre lo que habla. “Exchange value” se traduce “valor de cambio”. Que es la expresión que define Rothbard en pág. 133 [Capítulo 2], que le he citado, que es la misma que da Marx, y sobre la que usted se hace el burro porque no puede desmentirla.

Fuente.

Como veremos más abajo, Rothbard tiene la misma definición que Menger y esta no es la misma que Marx o los economistas clásicos.

Valor de cambio en Menger no es igual que en los clásicos.

Es evidente, si uno ha leído y entendido a Menger, que valor de cambio o de intercambio no es lo mismo que precio, véanse las citas anteriores. Me parece imposible leer honestamente el Capítulo VI y concluir que para Menger valor de cambio es precio. Pero esta distinción no está simplemente en Menger. En la escuela austriaca es usual separar valor de cambio objetivo y subjetivo. Por ejemplo, Mises en su obra The Theory of money and credit es claro (p. 99): el valor de cambio del dinero es el valor de uso anticipado de las cosas que podemos obtener con él. Es decir, valor de uso indirecto, como Menger. Sin embargo, Mises define (p. 100): el valor de cambio objetivo es su significancia objetiva, o en otras palabras, su capacidad en unas circunstancias dadas del intercambio para procurarnos una cantidad específica de otros bienes como un equivalente en el intercambio. Es decir, la capacidad de intercambio, su precio será la cantidad obtenida, la expresión objetiva de esa capacidad. Es evidente que Menger en lo arriba citado está optando por la primera definición, homónima, pues dice que es valor de uso indirecto.

Pasemos a otro austríaco, Rothbard. En la página 89, Capítulo 2, de Man, Economy and State define valor de cambio como Menger (de hecho le cita para más detalles en las páginas que he citado arriba de Principios de Economía Política):

A man will exchange a unit of a good so long as the goods that it can command in exchange have greater value to him than the value it had in direct use, i.e., so long as its exchange-value is greater than its direct use-value.

Es decir, valor de cambio es valor de uso indirecto, al igual que en Menger, al igual que en Mises. ¿Por qué valor de cambio no es precio? Porque usa otro término para referirse a los precios o poder de compra, en particular usa valor de cambio objetivo. En el Apéndice del Capítulo 4 dice:

Economics has made such extensive use of the term “value” that it would be inexpedient to abandon it now. However, there is undoubtedly confusion because the term is used in a variety of different ways. It is more important to keep distinct the subjective use of the term in the sense of valuation and preference, as against the “objective” use in the sense of purchasing power or price on the market. […] he is “appraising” its purchasing power, or “objective exchange-value,” at 250 ounces of gold.

Es decir, en Rothbard, como en Mises, valor de cambio es valor de uso indirecto, y por otro lado, valor de cambio objetivo es poder de compra, cuya magnitud expresada en dinero es el precio. Según Astarita, como vimos arriba, dice que valor de cambio en Rothbard es precio, entonces, ¿por qué usa otro término (valor de cambio objetivo) para referirse a los precios y dice que valor significa valor subjetivo cuando él define valor de cambio (Capítulo 2)? Recordemos que Astarita había dicho que Rothbard definía valor de cambio igual que Marx en el Capítulo 2 de Man, Economy and State, pero Rothbard está diciendo en el Capítulo 4 que valor siempre había significado algo subjetivo y que ahora introduce valor de capital como algo objetivo. En efecto:

Up to this chapter, “value” in this book has meant the subjective individual “valuing” process of ranking goods on individual “value scales.” In this chapter, the term “value of capital” signifies the purchasing power of a durable good in terms of money on the market.

Es decir, el propio Rothbard contradice a Astarita. Astarita argumenta para justificar su posición:

Es lo que dicen, además, sus más destacados seguidores (por lo menos, hasta donde alcanza mi conocimiento).

Fuente

¿Es cierto? Vayamos al Mises Institute, una de las referencias austríacas por excelencia. En concreto, Joseph Salerno (uno de los economistas austríacos vivos más importantes) dice:

the Classical economists were thus forced to sever value into two categories, “use value” and “exchange value.” The former referred to the importance of a good in serving human wants while the latter indicated simply the market price of the good.

Esta es la definición de los clásicos, después explica que es problemática la separación que ellos hacían entre valor de uso y de cambio y explica la respuesta de Menger para concluir:

Having thus repaired the Classical split between “use value” and “exchange value”, and firmly rooted price theory in consumer valuations and choices, Menger […]

Es decir, para Menger no hay separación (como sí la hay en los economistas clásicos Smith o Mill, por eso tiene que reparar las definiciones) entre valor de uso y valor de cambio, pues ambos son valor (satisfacción de necesidades). Por tanto, no es cierto, Menger nunca define valor de cambio como lo hacían los economistas clásicos.

Vale, pero eso es lo que dicen los austríacos (que son los que siguen el pensamiento de Menger y algo sabrán del tema). ¿Qué dicen los no austríacos? Pongo ahora un extracto de un artículo del profesor de historia del pensamiento económico Maurice Lagueux titulado “Menger and Jevons on value: a crucial difference”. Es decir, analiza las diferencias de dos de los protagonistas de la revolución marginalista. Maurice Lagueux no es precisamente austríaco, más bien lo contrario y gran parte de su obra se basa en analizar el marxismo. Con respecto al valor de intercambio dice:

It is well known that since Adam Smith the two members of this couple [value in use and value in exchange], which originates with Aristotle, were not put on the same footing. Value in use “expresses the utility of some particular object”, (Smith, 1937, p. 28) but it is value in exchange or the “power of purchasing other goods” which was to be the subject matter of economics. […] For Menger, by contrast, since value is attributed to a good through a subjective awareness of its capacity to fulfil a need, it makes perfect sense to put value in use and value in exchange on the same footing. (cf. Menger, 1976, pp. 228-235)[El capítulo 6 ya mencionado] A good takes on significance for someone either as a means to directly satisfy one of his needs or as a means to satisfy a need through exchange. It is legitimate to compare these two different satisfactions […] Smith, Marx or Jevons who, like most economists referred to by Menger in his brief review of the matter (Appendix G), strictly distinguished value in use and value in exchange as two different kinds of magnitude. But for Menger, this commensurability between use value and exchange value not only made sense in the context of a strictly subjective theory of value, but was important as a way to explain the very fact of entering in a trade relation.

Es decir, está diciendo explícitamente lo que he sostenido en toda la entrada, valor de cambio para Menger no es lo mismo que valor de cambio para Marx ni para los economistas clásicos como Smith. Es decir, refutando la tesis de Astarita.

Bueno, vale, pero Menger tampoco lo niega directamente. El problema es que sí lo hace. En efecto, en el Capítulo VIII (que en general critica la teoría clásica) dice:

En consecuencia, la totalidad de la antes mencionada teoría, según la cual el dinero es “la medida del valor de intercambio” de los bienes, queda reducida a nada, dado que su base es una ficción y, más aún, un error.

… deben considerarse como indefendibles tanto la teoría del “valor de intercambio” en general como —con necesaria consecuencia— también la del dinero como “medida del valor de intercambio” en especial,…

Entonces, si según el criterio de Astarita para Menger valor de intercambio es precio si se expresa o mide en dinero, ¿por qué dice explícitamente que es un error decir que el dinero es la medida del valor de intercambio? Una vez aquí, no hay postura razonable que pueda sostener que para Menger valor de cambio es precio si se mide en dinero como en los clásicos.

En conclusión, Astarita defiende que valor de cambio en Menger es igual que en los economistas clásicos, pero basta leer a Menger, o a otros austríacos como Mises y Rothbard, a expertos en historia del pensamiento económico que han estudiado la revolución marginalista o a los austríacos del Mises Institute para ver que no tiene ningún sentido. De hecho, el propio Menger critica el concepto en los clásicos diciendo que es indefendible sostener que el valor de cambio se mide por el dinero, la supuesta posición que le atribuye Astarita. Astarita no pasa el test de Turing ideológico.

El análisis erróneo posterior de Astarita.

Bueno, vale, es un error, pero es un error sin consecuencias. De entrada es inconcebible que no se conozca lo que entendía Menger por valor (al no entender cómo define una de las dos partes, el valor de cambio) a pesar de haber criticado en múltiples ocasiones su teoría del valor (debates, post del blog (véase la bibliografía aquí), incluso haber escrito capítulos de libro sobre ello). Pero, además, Astarita deduce de este error suyo supuestas críticas a los austríacos, i.e., este error se propaga en el análisis posterior que hace de los austríacos. Por ejemplo, aquí dijo:

Rothbard superpone la valoración subjetiva con el valor de cambio, termina afirmando que ambos se pueden comparar. Así, sostiene que “una unidad de un bien, o un bien, puede tener para su poseedor ya sea valor de uso directo o valor de cambio, o una mezcla de ambos, y la que es la mayor es la determinante de su acción” (2009, pp. 89-90). Sin embargo, ¿cómo se puede comparar cuantitativamente la utilidad marginal que tiene X para Crusoe, con su valor de cambio, para decidir cuál es mayor? No hay forma de hacerlo, ni Rothbard (ni cualquier otro autor austriaco) nos dice cómo puede ocurrir.

Donde previamente ha definido valor de cambio como precio “sino también su valor de cambio, su precio”. Obviamente, si uno le asigna a Rothbard la definición de valor de cambio de Marx, no se puede comparar valor de cambio (2€) con valor de uso (satisfacción que me produce consumir una unidad de X), son magnitudes distintas, incomparables. Esto mismo lo dijo, años atrás, en el debate con Cachanosky, ver desde minuto 22. Repite la misma idea aquí:

Y aquí es donde a Rothbard, y al resto de los teóricos del valor utilidad, se les presenta un problema insoluble, porque deben demostrar que la utilidad es valor. Este sencillísimo ejemplo desbarata el intento. Las ganancias en utilidad de A y B no dicen nada acerca del valor de X e Y. Por eso, no hay forma de establecer relación cuantitativa alguna entre utilidad y precio. 

Énfasis original (en cursivas pasado a negrita).

Es decir, es una crítica que ha hecho en múltiples ocasiones durante años. Parecería como si Rothbard fuera tonto y no se diera cuenta de semejante estupidez. Pero, como hemos visto, valor de cambio para Menger (y para Rothbard) es valor de uso (indirecto), luego son perfectamente comparables. Por ejemplo, si X = comida e Y = vestimenta y (solo) puedo intercambiar X por Y, el valor de uso de X es la satisfacción que me produce la comida y su valor de cambio es la satisfacción que me produce la vestimenta adicional, por tanto, claro que hay forma de compararlos, pues son elementos que están en la misma categoría y están al mismo nivel o en un plano de igualdad (son valor subjetivo). De hecho, cómo compararlos precisamente lo que explica Menger en su Capítulo VI en la sección “c) Cambio del centro de gravedad económico del valor de los bienes” con los ejemplos del óptico y librero. Es decir, la frase de Astarita “No hay forma de hacerlo, ni Rothbard (ni cualquier otro autor austriaco) nos dice cómo puede ocurrir” se demuestra falsa al leer a Menger. Además, esto nos lo confirma Lagueux, el profesor de historia del pensamiento económico que estudió a Menger ya mencionado arriba:

Para Menger, por el contrario, dado que el valor es atribuido a un bien a través de la consciencia subjetiva de su capacidad para satisfacer una necesidad, tiene todo el sentido poner valor de uso y valor de cambio al mismo nivel. (cf. Menger, 1976, pp. 228-235)[El Capítulo VI ya mencionado]

En definitiva, la pregunta que Astarita planteaba como crítica a los austríacos se resuelve fácilmente una vez uno ha entendido a Menger o Rothbard. Es decir, no es una crítica, es un problema de que Astarita no había comprendido lo elemental en Menger. Veremos en el Anexo de esta entrada que no es un caso particular, sino que existen más.

Como hemos dicho, Astarita no pasa el test de Turing ideológico, lo que le hace poco fiable en este tema.

El amago de rectificación: Astarita en contradicción.

Hemos visto que es imposible sostener la posición inicial de Astarita, i.e.,

Menger define el valor de cambio (intercambio) igual que Smith y Mill. Y Marx define el valor de cambio igual que Smith y Mill. Por eso el precio es el valor de cambio expresado en dinero. Los fundamentos pueden ser (y son) distintos, pero la definición es igual. Y Rothbard tiene la misma definición.

La posición inicial (errónea) de Astarita.

Por eso después de varios días no le quedó más remedio que contradecirse y decir:

El valor de cambio para Menger es valor de uso y para Marx es expresión de tiempo de trabajo.

Amago de rectificación de Astarita.

Es decir, primero decía que eran iguales y luego que no. Bueno, parece que al menos se avanzó algo, ¿no? No. Ante mi pregunta, para comprobar si habíamos llegado a un punto de acuerdo en las definiciones y avanzar en el debate:

Entonces, por ir avanzando, ¿estamos de acuerdo en que para Menger y Rothbard valor de cambio de X es valor de uso de Y tal que X puede ser intercambiado por Y?

Fuente

Astarita responde:

No hay avance en el debate porque DE HECHO, en Menger y Rothbard, el valor de intercambio son los precios.

Fuente

Es decir, se vuelve a la posición original por el hecho de que salir de esta supone reconocer el error. En Menger valor de cambio no es (ni implícitamente (“de hecho”) ni explícitamente) precio, él mismo lo niega como hemos visto. También se vuelve a contradecir en la crítica que había hecho de las comparaciones y que derivaba de no haber entendido las definiciones. En efecto, primero no se pueden comparar:

¿Cómo se puede comparar cuantitativamente la utilidad marginal que tiene X para Crusoe, con su valor de cambio, para decidir cuál es mayor? No hay forma de hacerlo, ni Rothbard (ni cualquier otro autor austriaco) nos dice cómo puede ocurrir.

Ver arriba.

Pero después corregimos el error y decimos que sí se pueden comparar, ya que a mi pregunta “dadas las definiciones de Menger y Rothbard, ¿puedo comparar el valor de uso de X con el valor de cambio de X?”, se responde que en el caso de truque (lo que trata Rothbard en el capítulo de donde Astarita saca la frase)

En ese marco, la respuesta a su pregunta es SÍ. Menger y seguidores consideran al valor de uso y al valor de cambio formas del mismo fenómeno.

Fuente.

Es decir, hasta ahora, los presuntos errores de los austríacos eran simplemente que no se había entendido la teoría. Astarita además está sosteniendo dos posiciones contradictorias, que valor de cambio en Menger es igual a valor de cambio en Marx y también que no. La primera, como hemos visto, es absurda, pero no puede negarla porque es la que había mantenido hasta la fecha. Incluso casi una semana después de empezar el debate, un día antes de que cerrara el debate, mantenía esa posición absurda:

Valor de intercambio en Menger, de hecho, es precio (porque no hay otra manera en que exista en el mercado). Por eso es igual que en Smith o Ricardo.

Fuente

Los argumentos de Astarita: la tergiversación e interpretación absurda de la nota de Menger.

Astarita basa su posición en:

Es Menger el que dice que el “valor de intercambio” es el precio de la mercancía, expresado en dinero. A tal punto lo dice que en la nota 2 del capítulo 6 de Principios… cita a Smith y Mill, donde estos dicen que el valor de cambio es precio.

Fuente

 veo que sigue sin explicar por qué Menger escribió que entiende por valor de intercambio lo mismo que Smith y Mill entendían por valor de cambio, o precio (cuando se expresa en dinero).

Fuente.

Esto es FALSO. Menger nunca dijo tal cosa. De nuevo hay dos opciones, o Astarita no ha leído/entendido a Menger o manipula sin pudor. Veamos, en la nota a la que Astarita se refiere Menger escribe:

donde mejor se advierte el sentido que se da en Inglaterra al valor de intercambio es en el siguiente pasaje de J. St. Mill

Es decir, está explicando cuál es la definición de los economistas ingleses, pero no dice en ningún momento que sea la suya. Hasta la fecha nadie ha sostenido que Menger fuera inglés. Después Astarita replicó que:

¿No era el momento de aclarar que el valor de cambio, entendido por Menger, no tenía nada que ver con el precio de las mercancías? Si Menger hubiera entendido por valor de cambio (o de intercambio) algo distinto del precio, hubiera planteado que la diferencia establecida por él no tenía punto que ver con la diferencia establecida en la línea Aristóteles, Smith, Ricardo, Mill, Marx.

Fuente

Es decir, su argumento es que en una nota al pie de página donde revisa la literatura anterior no niega explícitamente que adoptara una definición distinta de los autores que tratan el tema. Por tanto, Astarita concluye, que la definición es la misma. Antes de nada, como vimos arriba, Menger sí rechaza la definición de los clásicos (la tilda de ficción y error), pero no en esa nota sino en el Capítulo VIII. Es decir, que Menger sí lo niega. Me parece imposible haber leído y entendido el Capítulo VIII y decir que tiene la misma definición, pues precisamente la tercera sección de este capítulo es una crítica a la teoría clásica o como él dice a “la idea, predominante en nuestra ciencia, del valor de intercambio en general y del dinero como “medida del valor de intercambio” en particular”.

Su razonamiento, además, ya hace pensar que el argumento es débil, pues se basa en un hipotético sobre lo que debería haber dicho y no sobre lo que sí dijo. Es más, se basa en una falacia de negación del antecedente (si escribo no p, entonces no estoy de acuerdo con p, pero de ahí no puedo deducir que si no escribo no p entonces estoy de acuerdo con p). Pero es que además es absurdo. En esa nota Menger también dice que “[Ricardo, Malthus, Mill] utilizan, al igual que A. Smith, la expresión value in use como equivalente de utility” y no niega después que él los trate como equivalentes. Según el argumento de Astarita, para Menger, valor de uso debería ser equivalente a utilidad, pues no lo ha negado en la nota. El problema es que si uno va al Capítulo III, mucho antes de esa nota en el Capítulo VI, Menger dice (énfasis agregado):

algunos economistas ingleses y franceses contemporáneos destierran de nuestra ciencia el concepto de valor de uso y proponen sustituirlo por el concepto de utilidad, esta actitud se basa en el desconocimiento de la importante diferencia entre los dos conceptos antes mencionados y los fenómenos vitales sobre los que se fundamenta. […] Ciertamente, el error del que parte la confusión entre utilidad y valor de uso.

Es decir, para Menger valor de uso no es equivalente a utilidad, llegamos a una contradicción. Por tanto, por reducción al absurdo, el argumento de Astarita es erróneo. Además, que Maurice Lagueux dice explícitamente que Menger tiene una definición distinta a la mayoría de los autores de esa nota (incluyendo explícitamente a Smith), pero Menger no escribe (en esa nota) sus diferencias con ninguno. En efecto, dice:

Smith, Marx or Jevons who, like most economists referred to by Menger in his brief review of the matter (Appendix G), strictly distinguished value in use and value in exchange as two different kinds of magnitude.

El apéndice G en la versión en inglés es la Nota 2 del Capítulo VI en la versión española, la nota que cita Astarita. Es decir, Lagueux refuta también la interpretación absurda de Astarita.

Nota: En la versión original de Menger, como se dice en el prefacio del traductor de la versión en inglés, las notas al pie de página eran demasiado largas y decidieron moverlas a apéndices, de ahí que la versión española no los tenga. En efecto, se dice:

While our translation is complete, we have eliminated Menger’s excessively long footnotes (several of which occupy from three to five pages each) by transferring the material of these notes either to appendices or to the text itself.

Los argumentos de Astarita: la tergiversación del debate.

El debate empieza con mi pregunta (énfasis agregado):

Empecemos por el principio, ¿para Rothbard valor de cambio es lo mismo que valor de cambio para Marx según como aparece en su obra de Man, Economy and State?

Fuente.

Como hemos visto, Rothbard sigue a Menger en esta cuestión (pero Astarita citaba a Rothbard en lo que vimos en la sección titulada “El análisis erróneo posterior de Astarita”). Cualquier persona entiende de esta pregunta que inicia el debate que se habla de valor de cambio, no otra cosa.

Sin embargo, Astarita dice:

Cantidad de veces expliqué que para los clásicos valor de cambio es precio, expresado en dinero. Esto es, es la relación cuantitativa que se establece entre una mercancía y una mercancía que funciona como dinero. Rothbard dice que precio es la relación entre una mercancía y una mercancía que funciona como dinero. ¿Me puede decir DÓNDE está la diferencia?

Fuente

Y también

De hecho, Rothbard (y también Menger, o Mises) está llamando precio a lo mismo que los clásicos (Smith, Ricardo, Marx) llamaban precio (valor de cambio expresado en dinero). 

Fuente

Cae en una falacia de portería móvil, se está discutiendo sobre qué entiende Rothbard y Menger por valor de cambio, NO por precio. Nadie ha negado que Menger o Rothbard entiendan por precio lo mismo que los clásicos entendían por precio, sino que Rothbard y Menger entienden por valor de cambio una cosa distinta a lo que entendían los clásicos por valor de cambio, que es precio SOLO para estos últimos. Es decir, Astarita trata de cambiar el debate, pasa de discutir la definición de valor de cambio en los clásicos y Menger a discutir la definición de precio, tema que yo nunca negué. Esto lo hace incluso días después de haber cerrado el debate. En efecto, dice (énfasis agregado):

La discusión que armó [Álvaro Romaniega (AR)] sobre qué es precio para los clásicos y para los teóricos austriacos (Rothbard, Mises, Menger) es como para que figure en la antología del disparate.

Fuente

Ahora un comentario similar, pero con más arrogancia:

Si, sin duda, AR demostró acabadamente que es muy distinto decir (a) que el precio de un caballo son 5 onzas de oro, y que ese es su valor de cambio objetivo, a decir (Marx, Smith) (b) que el precio de un caballo son 5 onzas de oro y ese es su valor de cambio. Estoy apabullado por la profundidad de la demostración. Por eso me sentí muy molesto, y censuré sus extraordinarias reflexiones. Estamos ante una cumbre del pensamiento universal.

Fuente

Es decir, o Astarita no se enteró de qué iba el debate (lo cual es imposible si alguien lee mis comentarios) o está manipulando hasta el hecho objetivo de qué se estaba debatiendo. Es decir, ni si quiera Astarita es fiable a la hora de decir qué se estaba debatiendo. Volveremos más abajo a este punto sobre cómo manipula mis posiciones en el debate.

Otra técnica fue empezar a poner citas del Capítulo VIII de Menger en las que Menger simplemente habla de precios o cosas que influyen en el valor de intercambio, pero NUNCA dice que valor de intercambio sea precio, que es lo que se discute, es decir, ignoratio elenchi. Por ejemplo, Menger dice que los precios, en sociedades avanzadas, son esenciales para que uno pueda conocer el valor de cambio de las mercancías, pero de ahí no se deduce que sea lo mismo (es elemental, que x influya en y no implica que x sea y). Y esto tiene sentido, si el valor de cambio de una mercancía para Menger es el valor de uso de la mercancía “más valorada” que puedo conseguir en el intercambio, la función del dinero (como unidad de cuenta) es esencial para poder determinar qué mercancías puedo conseguir en el intercambio y así estimar el (máximo) valor de uso indirecto. Además, el dinero al aumentar los intercambios disponibles, permite aumentar el valor de cambio. Pero, insisto, de ahí no se sigue que el valor de cambio en Menger sea precio, sino que el precio influye en el valor de cambio.

Por ejemplo, Astarita dice:

Escribe: “Menger rechaza frontalmente lo que le atribuye Astarita; no tienen la misma definición de valor de cambio de los clásicos pues rechaza su idea de que el valor de cambio se mide con el dinero y es taxativo”.

Cito a Menger: “los precios que pueden obtenerse por ellos son de ordinario, para nuestro sujeto, el equivalente de estos bienes”.

Cito a Menger: “las diferentes valoraciones de que hemos venido hablando… son de ordinario más ajustadas y razonables cuando se hacen en dinero”.

Cito a Menger: “el dinero es a la vez la única mercancía a tenor de la cual pueden valorarse, sin rodeos, todas las demás”.

Y así podría seguir. Pero como se le cae la teoría por todos lados, tiene que borrar a como dé lugar lo que tuvo que admitir Menger: que en los mercados los valores de intercambio se miden en dinero.

Fuente.

Para refutar que Menger no tiene la misma definición de VALOR DE CAMBIO que los clásicos, ¿qué hace Astarita? Poner citas en las que Menger ni menciona valor de cambio (veremos más abajo que además en las citas sí habla de valor de cambio pero Astarita ha cortado esas partes esenciales que le refutan). En esas citas habla de valoraciones y de precios, i.e., de cómo los últimos influyen en las primeras como explicamos más arriba. Con más detalle, Menger está describiendo la siguiente relación entre los valores de los bienes y el dinero. Vayamos al Capítulo VIII de Principios de Economía Política de Menger, ahí dice (énfasis agregado):

Supongamos que A posee los bienes a, b, c, que tienen para él un predominante valor de uso, y los bienes d, e, f, con un valor básicamente de intercambio. La suma de dinero que se supone podría obtener por la venta de los primeros no sería para él el equivalente de dichos bienes, porque para este sujeto el valor mayor, o valor económico, es el de uso.

Que se distingue de la situación opuesta:

Pero por lo que hace a los bienes d, e, f, como son mercancías [véase Capítulo VII, Sección 1] directamente destinadas al intercambio y dado que, según el curso normal de las cosas sólo puede intercambiarse por dinero, resultará que los precios que pueden obtenerse por ellos son de ordinario, para nuestro sujeto, el equivalente de estos bienes.

Por eso yo insistía en si se había entendido al final que en Menger sí se puede comparar valor de uso y valor de cambio (cuya definición no puede entenderse como en los economistas clásicos) para determinar cuál es mayor, pues esto es esencial para los argumentos que después Menger desarrolla. El problema es que esto no se entendió o no se quiso entender. Volviendo a Menger, este pone un ejemplo para clarificar la cuestión en la Nota 17 de este capítulo:

Basta pensar, por ejemplo, en el caso de que alguien prive a un sabio injustamente de su biblioteca. El “precio de venta” de los libros sería a todas luces una indemnización absolutamente insuficiente por las pérdidas sufridas. En cambio, los herederos del sabio tal vez consideren dicho precio como un justo equivalente, ya que para ellos los libros tendrían básicamente valor de intercambio.

Es decir, el valor de uso para el sabio de su biblioteca es mayor que su valor de cambio, por eso el precio NO es equivalente de valor en este caso, pero sí lo será para los herederos, ya que para ellos predomina el valor de cambio. Por eso, como remarca, este equivalente es subjetivo (dependerá del sujeto) y no puede afirmarse que en todos los casos se de por el dinero intercambiado:

La recta determinación del equivalente de un bien no puede hacerse, por tanto, si no es teniendo en cuenta al propietario y la situación económica de este bien con respecto al mismo. La determinación del equivalente de un conjunto de bienes o de una riqueza cualquiera debe tener como presupuesto necesario la valoración especial del equivalente de los bienes de uso y del de las mercancías.

Notemos que equivalente para Menger es, además, en un sentido subjetivo (véase con más detalle aquí) pues basta leer su obra para ver cómo define el austríaco bienes equivalentes, Capítulo V, Sección 1 (énfasis agregado):

Supongamos, pues, que para A 100 celemines de su grano tienen tanto valor como 40 cántaros de vino. […] bienes de intercambio que son equivalentes (en el sentido subjetivo de la palabra) para ambos contrayentes. (En el ejemplo descrito, 100 celemines de grano equivalen, para A, a 40 cántaros de vino, […]).

Es decir, las citas NO confirman en ningún momento que tenga la misma definición de valor de cambio que los clásicos. Ante esto yo pregunté:

Pregunta, ¿puede encontrar UNA cita en la que Menger diga que VALOR DE CAMBIO para él es lo mismo que precios o que diga que comparte la definición de los clásicos? Y poner UNA, no me copie el Capítulo VIII con citas en las que NO dice que valor de cambio es igual a precios, con UNA vale. Insisto de valor de cambio, no que hable de precios, pues precisamente Menger distingue entre valor de cambio y precios, que es lo que usted niega en contra de cualquier evidencia.

Fuente.

No hubo respuesta.

Por otro lado, Astarita en el debate empieza a discutir cosas en las que yo no he entrado sobre críticas a los austríacos, porque para ello primero hay que aclarar y entender (como acabamos de ver) lo básico, las definiciones. Sin embargo, Astarita no responde a lo que sí se plantea

Deshonestidad intelectual en Astarita: manipulación de mis posiciones.

Astarita dice, por ejemplo,

Esto es casi trivial, y es evidente que cualquiera sabe que en el mercado existen los precios. Por lo tanto, si 1 X = $100 y 1 Y = $50, es claro que, en tanto valores de cambio, 1 X = 2 Y. Es elemental, pero ustedes no lo pueden admitir.

Fuente

Mi respuesta fue que criticaba sin haber leído nada de mi trabajo. En concreto dije:

Cito una frase del trabajo (basta ir a la ecuación (1.2), página 5): si las mercancías i,k se intercambian, entonces, por mera definición v_c(i)=v_c(k) (donde v_c se ha definido previamente como valor de cambio). Si has leído el trabajo, ¿por qué me atribuyes una cosa que no he dicho, o más aún, he dicho la contraria? Nadie niega eso, esto es un ejemplo de falacia de muñeco de paja. Si se lee el trabajo, lo que se niega es que de ahí se deduzca lógicamente que \exists P\neq v_c tal que P(i)=P(j), siguiendo la notación del texto. No hay demostración satisfactoria.

La respuesta de Astarita fue:

Como he dicho muchas veces, sí hay igualdad de los valores de cambio. Usted me criticó por esta afirmación. Ahora, sin embargo, parece admitir que sí hay igualdad entre 1X = 2Y = $100. Si es así, lo considero un paso adelante de parte suya.

Fuente.

Es decir, primero critica sin haber leído, después le corrigen que está atribuyendo posiciones al contrario que no son ciertas y entonces él concluye que el contrario ha corregido su posición. Obviamente en ningún momento justifica su proposición “Usted me criticó por esta afirmación“, básicamente porque se lo inventa y no puede citarme sosteniendo tal cosa. Todo el tiempo con un muñeco de paja, se inventa las posiciones del contrario y critica esas posiciones inventadas. Cuando le corrigen, Astarita no recula sino que cree haber encontrado una rectificación.

Pero, ¿qué dice Astarita unos días después?

Me ha resultado muy ilustrativa la imposibilidad de admitir, de parte suya, la igualación que ocurre en el mercado de las mercancías en términos de “valor de capital”

Fuente

Valor de capital, recordemos, es como llama Rothbard a valor de cambio objetivo (lo que vuelve a confirmar el punto inicial como vimos más arriba). Es decir, a pesar de haberme malinterpretado y tener que decirle que no era verdad lo que me atribuía, vuelve a manipular de nuevo mi posición.

Esto es una artimaña habitual en Astarita, por ejemplo dice:

Lo que sí dije es, y es por esto que usted me criticó, que precio (que es valor de cambio expresado en dinero, en los clásicos y Marx) es lo mismo que en Menger o Rothbard

Fuente.

ESTO ES MENTIRA. Como decimos, Astarita tiene la mala práctica de no citar cuando atribuye cosas, básicamente porque se las inventa. Yo había dicho anteriormente, literalmente, lo contrario de lo que me atribuye como cualquiera puede comprobar:

Nadie ha negado que Rothbard entienda por precio lo mismo que los clásicos entendían por precio, sino que Rothbard y Menger entienden por valor de cambio una cosa distinta a lo que entendían los clásicos por valor de cambio, que es precio para estos últimos. ¿Por qué cambia la discusión a lo que nadie ha discutido?

Astarita nunca rectificó. Es decir, o no entiende lo que lee o usa estas artimañas (muñecos de paja, i.e., atribuye posiciones que el interlocutor no ha sostenido y que además le ha negado explícitamente) para ocultar su error. Esto es inconcebible en un debate académico.

Deshonestidad intelectual en Astarita: manipulación de citas de Menger.

Finalmente, asistimos a lo más grave. Dice Astarita (énfasis agregado):

Menger en muchos otros pasajes dice que los valores de intercambio se identifican con los precios dinerarios. Por caso, (ahora esta serie de citas pertenece al capítulo 8). […] Poco más abajo [Menger], se refiere al dinero “como medida del valor de intercambio”.

Fuente: para mas inri, lo dice aquí y luego varios días después lo repite aquí.

ESTA FRASE ES FALSA Y LA CITA ESTÁ MANIPULADA. En realidad, Menger dice (énfasis agregado) realmente en lo que Astarita le atribuye:

Si, a tenor de lo dicho, deben considerarse como indefendibles tanto la teoría del “valor de intercambio” en general como —con necesaria consecuencia— también la del dinero como “medida del valor de intercambio”,…

El nivel de falsedad y manipulación es equivalente a lo siguiente:

  • Einstein: la teoría según la cual “la tierra es plana” es indefendible.
  • Astarita: Einstein se refiere la tierra “como plana”.

Es decir, Menger está negando lo que le atribuye Astarita y además es tajante. Por eso “medida del valor de intercambio” está entrecomillado. Mágicamente estas comillas desaparecen en la cita que Astarita atribuye a Menger, es decir, la cita está manipulada. Es más, Menger está diciendo que niega la teoría según la cual el dinero es la medida del valor de intercambio aceptada por “prácticamente todos los economistas”, lo cual incluye a los clásicos. Por eso las comillas que ha quitado Astarita de la frase original son esenciales, porque se está refiriendo a la teoría, de entre otros, los clásicos, NO a la suya, de ahí que Menger siempre entrecomille cuando habla de “medida del valor de intercambio”. En concreto, y por remarcar de nuevo lo evidente, Menger dice (como siempre en todos los comentarios, énfasis agregado):

En consecuencia, la totalidad de la antes mencionada teoría, según la cual el dinero es “la medida del valor de intercambio” de los bienes, queda reducida a nada, dado que su base es una ficción y, más aún, un error.

Es decir, Menger rechaza frontalmente lo que le atribuye Astarita; no tienen la misma definición de valor de cambio de los clásicos pues rechaza su idea de que el valor de cambio se mide con el dinero y es taxativo. Además, Astarita ha manipulado una cita que precisamente niega su posición, luego no es un error aleatorio, es una artimaña deliberada pues Astarita conocía la frase sin manipular donde Menger refuta su posición. No hay explicación seria y Astarita nunca replicó a la acusación de manipulación.

Repasando el debate, me di cuenta como Astarita había cortado una cita en la que precisamente Menger refuta lo que Astarita sostiene. En efecto, Astarita, como vimos, dice como respuesta a lo anterior (énfasis agregado):

[Álvaro Romaniega] Escribe: “Menger rechaza frontalmente lo que le atribuye Astarita; no tienen la misma definición de valor de cambio de los clásicos pues rechaza su idea de que el valor de cambio se mide con el dinero y es taxativo”.

Cito a Menger: “los precios que pueden obtenerse por ellos son de ordinario, para nuestro sujeto, el equivalente de estos bienes”.

Cito a Menger: “las diferentes valoraciones de que hemos venido hablando… son de ordinario más ajustadas y razonables cuando se hacen en dinero”.

Fijémonos en la segunda cita, parecería darle la razón. Por valoraciones Menger se estaría refiriendo a valor de cambio y precisamente dice que se hacen en dinero. Ahora bien, aparecen unos puntos suspensivos, ¿qué dirá en ellos Menger? Veamos (énfasis agregado):

Las diferentes valoraciones de que hemos venido hablando (y que deben distinguirse de la medida del “valor de intercambio” de los bienes) son de ordinario más ajustadas y razonables cuando se hacen en dinero.

Por tanto, Menger en la cita sin los cortes de Astarita está rechazando la idea que Astarita le atribuye. Es decir, démonos cuenta de ante qué nivel estamos: para responder a mi crítica de que Menger no define valor de cambio como precios (el valor de cambio no se mide en dinero), Astarita coge una frase de Menger, corta la parte en la que precisamente dice que valor de cambio NO se mide en dinero (¿qué sentido tiene quitar justamente la parte en la que menciona el valor de cambio si estamos debatiendo precisamente sobre esto y es además lo que yo le he preguntado y a lo que Astarita responde (ver inicio de su cita)?) y la frase resultante la hace pasar como un cita de Menger que defiende su posición frente a la mía. Es decir, no es un error aleatorio, es una acción deliberada para intentar hacer pasar por Menger ideas que nunca sostuvo. Todo con tal de no corregir el error inicial de Astarita. Astarita tenía dos opciones al poner la cita de Menger:

  • No quitar la parte en la que habla de valor de cambio en un debate sobre qué entiende Menger sobre valor de cambio.
  • Quitar la parte en la que habla de valor de cambio en un debate sobre qué entiende Menger sobre valor de cambio.

La segunda opción no tiene sentido académico, siempre es preferible dejar las citas intactas y el uso de puntos suspensivos suele estar reservado para ahorrar espacio quitando partes no esenciales, pero esto no tiene ningún sentido en nuestro caso, pues la parte que ha eliminado es esencial. Pero sí tiene sentido si lo que se busca es intentar que parezca que Menger dijo lo que no dijo en realidad. Astarita era consciente de lo que decía la frase que quitó, que está negando lo que él defendía, luego en este punto del debate me parece difícil decir que su acción se debe al desconocimiento de lo que dijo Menger (puede que al inicio lo fuera), más bien es una artimaña deliberada para tratar de ocultar su error inicial a toda costa.

Esto se califica solo y retrata intelectualmente al perpetrador.

Nota: Menger en la cita completa sin los cortes de Astarita se está refiriendo a las valoraciones, en parte, que explicamos en la sección anterior.

Adenda: comentarios censurados.

Rolando Astarita publicó la siguiente entrada: Álvaro Romaniega y una acusación de censura de este blog. En ella se refiere a que en mi texto, en la Sección 2.5.1 del trabajo, digo que él censuró mis comentarios cuando le dije, en septiembre, que no estaba siendo honesto intelectualmente al asignar a Rothbard una definición de valor de cambio que nunca había defendido (véase la sección mencionada para más detalles). Que esto es así se puede ver en la propia entrada del blog de Astarita donde comenté (en la parte final de los comentarios):

Él mismo reconoce que no me va a publicar más comentarios, ver subrayado amarillo (en verde los insultos). Astarita está hablando solo (y no es de seguido, cada hora y media publica un comentario), ¿por qué? Porque entre medias deberían aparecer mis comentarios (que él puede leer como administrador, de hecho, está “respondiendo” a los comentarios que yo envié), pero no los publicó. No tiene más vuelta de hoja. Paso ahora a reproducir los 4 comentarios que nunca fueron publicados (los 3 que sí fueron publicados pueden verse en el enlace anterior), como se verá, no hay ningún insulto ni ningún motivo serio para bloquearlos:

COMENTARIO BLOQUEADO 1

No es cierto, lo define en la página 88, mucho antes, donde pone lo que he citado arriba. Además cita a Menger para una explicación más detallada de valor de cambio. ¿Y qué dice Menger? En la versión en español de Principle of Economics:

“El valor de uso es, pues, la significación que adquieren para nosotros los bienes que nos aseguran de una manera directa la satisfacción de necesidades en unas circunstancias en las que, si no dispusiéramos de estos bienes, no podríamos satisfacerlas. El valor de intercambio es la significación que adquieren para nosotros aquellos bienes cuya posesión nos garantiza el mismo resultado bajo las mismas circunstancias, pero de forma indirecta”

Puede ser, como sostiene Astarita, que en esta definición, el valor de cambio sea una ratio, algo objetivo, y valor de uso utilidad, subjetivo? No, Menger responde claramente:

“El valor en el primero y en el segundo caso son, pues, solamente formas distintas del mismo fenómeno de la vida económica. En ambos casos, este valor consiste en la significación que adquieren para los sujetos económicos unos bienes en cuanto que son conscientes de que de su posesión depende la satisfacción de sus necesidades.”

Es decir, en ambos casos es satisfacción de necesidades, utilidad. Para dilucidar la cuestión, vayamos por partes: ¿Es para Menger el valor de cambio valor de uso indirecto? Respuesta: sí o no (y justificación si fuera necesario, abstenerse comentarios sobre burros e ignorantes).

COMENTARIO BLOQUEADO 2

Sigue sin publicar mis comentarios. Todas las citas que he hecho están entrecomilladas, si va sin comillas es que no es una cita literal. ¿A lo que usted se refiere (y he explicado detalladamente en un comentario que ha bloqueado) va entrecomillado?

COMENTARIO BLOQUEADO 3

Siguen sin aparecer mis comentarios, lo cual confirma mi tesis inicial: ¿por qué no se iban a publicar los comentarios donde solo aparecen citas (ningún insulto, solo citas y explicaciones)? Mi hipótesis es porque hacen aún más evidente su error: por el motivo que sea, atribuyó a Rothbard una definición de valor de cambio objetiva, cuando para este es claramente subjetiva (la distinción entre valor de cambio objetivo y subjetivo se ve explícitamente en otros autores austriacos como Mises) como puede verse en su texto, y como puede verse con mayor claridad en los textos que cita (Menger). Ahora, en vez de rectificar, impide que se publiquen mis comentarios y empieza a insultar (burro, ignorante, miserable…) En fin, que esto no hace más que confirmar lo que decía en el primer post.

COMENTARIO BLOQUEADO 4

Mis comentarios (sin insultos, solo citas) siguen sin aparecer y usted sigue sin rectificar, es decir, se niega a reconocer que estaba equivocado y que estaba criticando un muñeco de paja. Publica comentarios con vídeos estúpidos de Daniel Lacalle, pero censura los que le ponen en un aprieto, ¿cómo se llamará esta actitud? Por si se diera el caso de que todavía no se ha enterado, le dejo otra cita de Mises donde distingue perfectamente entre valor de cambio subjetivo (la definición de valor de cambio de Rothbard y Menger) y objetivo (básicamente la de Marx):

“In the case of money, subjective use-value and subjective exchange-value coincide. Both are derived from objective exchange-value, for money has no utility other than that arising from the possibility of obtaining other economic goods in exchange for it.” 

(Mises, “Theory of Money and Credit”. Además, esta es la idea de Rothbard en lo citado del capítulo 4 de Man, Economy and State). Si ya de aquí no reconoce el error, solo queda la opción con la que empecé mi primer comentario, es deshonestidad intelectual.

Fin de los comentarios.

Astarita puede llevar la política de comentarios que considere oportuna, pero si censura algunos comentarios como estos, que no se lleve las manos a la cabeza porque se lo recuerden. Mi única “crítica” es que censuró comentarios que son totalmente respetuosos y que solo discuten ideas. Astarita ni siquiera replicó a esto, por lo que sigue vigente. Y no es una “crítica” porque los debería haber publicado (insisto que es libre para publicar lo que considere conveniente y gestionar su blog como quiera), sino que simplemente expongo el hecho objetivo del bloqueo de estos comentarios respetuosos que solo contenían citas y explicaciones y luego que cada cual saque sus conclusiones de por qué no los publicó.

Para defenderse, Astarita dice en su post: “Desde el 29 de noviembre al 6 de diciembre, o sea, en una semana, AR envió 42 comentarios. Todos fueron publicados”. Lo primero es que eso no niega mi acusación inicial, que me censurara comentarios en septiembre no se cancela por publicarme “muchos” comentarios en noviembre. Es decir, yo escribí que había censurado mis comentarios en septiembre (y es un hecho, como se puede comprobar arriba), ¿qué tiene que ver que ahora en noviembre no lo haya hecho para que lo hiciese en septiembre y yo dejara constancia de esto en septiembre? Una vez más, no tiene sentido. Por otro lado debería ser evidente, si el debate se inicia por que le pasan mi trabajo y la frase de los comentarios censurados la saca de mi trabajo, esto es porque esa frase se escribió antes del debate y no me puedo estar refiriendo a eso. Ante esto, Astarita básicamente me respondió con insultos graves, como veremos más abajo.

En segundo lugar, lo que dice Astarita no es cierto. Este comentario, p.e., no fue publicado (como cualquiera puede comprobar). Faltan otros dos.

Astarita se escuda en:

Usted es un canalla, ya no me quedan dudas. Este comentario que no le publiqué es del 6 de diciembre, o sea, después de que expliqué que ya no iba a aprobar más comentarios porque los argumentos hace rato se repetían.

Fuente.

Eso no quita para que no publicase todo (como él decía en su post “AR envió 42 comentarios. Todos fueron publicados”), es decir, no publicó todos los comentarios que llegaron de mi parte. La frase correcta sería: “AR envió 45 comentarios. 42 fueron publicados”. Además, que sí publicó otros comentarios en lo que me replicaban y eso después de decir que no iba a publicar más. ¿Por qué a mí si me cortó y a otros no? Por otro lado, que la situación en su blog era todos contra uno, no tiene sentido decir que otros habían hablado poco, pues el desnivel es evidente si son 3 contra uno y todos tienen que hablar igual.

En cualquier caso, reitero que a lo que me refiero de comentarios censurados de lo que se queja Astarita se escribió en septiembre por lo que pasó en septiembre y es innegable que en ese momento, como él reconoció, no publicó mis comentarios. En particular, dando números, casi el 60% de los comentarios no fueron publicados. Lo que yo escribí de comentarios censurados NO se refiere a lo que ocurrió en noviembre, en noviembre básicamente publicó todo (más del 90%) lo que le envié y agradezco que lo hiciera.

Es decir, que censuró parte de mis comentarios en septiembre (lo que critico en mi trabajo) y es incapaz de negarlo. Además, ahora Astarita pierde los papeles y pasa a insultarme descontroladamente por decirle lo que acabo de explicar (ningún insulto o falta de respeto por mi parte como cualquiera puede comprobar). En particular:

Es el comportamiento de un canalla.

este sujeto no tiene vergüenza

Usted es un canalla

ES UN CANALLA

Una mala persona, no tiene la menor vergüenza. Repito, me da ASCO.

Sí, repito, lo considero un canalla y un miserable

CANALLA Y MISERABLE

Una persona de su calaña aquí no es bienvenida

váyase a la mierda

Esto lo retrata de cuerpo entero. Me da ASCO.

Fuente

Además, no es un calentón del momento, días después seguía diciendo lo mismo. En efecto,

 Sí, considero que solo un canalla, un miserable, acusa censura con ese record.

No sé por qué tengo que publicar en mi blog comentarios de un sujeto [AR] al que considero un miserable.

 De lo que sí estoy seguro es de que en este blog no voy a dar lugar a canallas y miserables.

Fuente

Me resulta inconcebible que alguien pueda reaccionar así, no sé qué se le tiene que pasar por la cabeza. Cualquiera puede comprobar que en ninguno de los intercambios (ni aquí ni aquí) yo proferí ningún insulto ni falta de respeto. Pero como le dije, esto le retrata a él. Creo que es importante entender que una discusión de ideas no tiene que convertirse en una discusión personal, pero Astarita ha cruzado esa línea. Por mi parte, yo no voy a volver a debatir con Astarita, es impresentable esta reacción y significa que cualquier debate con él será estéril, una pérdida de tiempo.

Conclusión: desconocimiento, deshonestidad intelectual e insultos graves.

El título puede parecer exagerado, pero hemos demostrado con los enlaces que respaldan cada una de las afirmaciones que hemos hecho lo que sigue:

Astarita defiende que valor de cambio en Menger es igual que en los economistas clásicos, pero basta leer a Menger, o a otros austríacos como Mises, a expertos en historia del pensamiento económico que han estudiado la revolución marginalista, como a los austríacos del Mises Institute para ver que no tiene ningún sentido. Y este error no es menor, pues contamina su análisis posterior de los austríacos. De hecho, el propio Menger critica el concepto en los clásicos diciendo que es indefendible sostener que el valor de cambio se mide por el dinero, la posición que le asigna Astarita. También, el error es evidente pues Astarita se contradice. Es decir, aquí tenemos desconocimiento de las posiciones contrarias en temas básicos.

Este error es muy grave, pues haber criticado la teoría del valor de Menger en múltiples ocasiones y medios sin conocer cómo define Menger valor, al ser el valor de cambio una de las dos partes fundamentales para el austríaco, es inconcebible. Sin embargo, en vez de reconocerlo, Astarita sigue en su linde a pesar de que esta ha acabado, primero con interpretaciones absurdas de Menger haciendo conjeturas sobre lo que no dijo con tal de confirmar su idea inicial, después moviendo la portería y discutir otro tema que nadie nunca negó jamás. Después, pasamos a cosas más serias: primero tergiversando mis posiciones (por ejemplo, aquí y aquí, i.e., acusándome de cosas que nunca dije sin citarme en ningún momento ni rectificar cuando le dije que me citara) e incluso manipulando citas de Menger, lo cual me parece una cosa gravísima a la vez que poco inteligente, pues era previsible que si uno ha leído a Menger se diera cuenta. Todo por no admitir un error. Finalmente, Astarita perdió los papeles y pasó a llamarme de todo (canalla, miserable, “me da asco”, “váyase a la mierda”,…) sin que en ningún momento le insultara. Es decir, aquí tenemos deshonestidad intelectual e insultos serios (es decir, se cruza la línea que separa un debate de ideas a un debate personal).

Al final, todos podemos tener un fallo y sin querer atribuir momentáneamente a Menger lo que pensaba Mill, eso es comprensible. Cuando una vez le señalan el posible error uno debería corregirlo casi al instante, pues bastaba (re)leer a Menger para darse cuenta del fallo. Sin embargo, Astarita lleva años repitiendo la crítica que expusimos y, además, a pesar de la evidencia apabullante, no se rectifica el error, sino que se embiste con más fuerza. Mi duda es, si se es incapaz de corregir un error tan evidente y se actúa de este modo (llegando a tales insultos), ¿qué se hará si se le presentara alguna posible crítica razonable contra Marx? En definitiva, esto ha sido una pérdida de tiempo que no se volverá a repetir.

Anexo: otro ejemplo flagrante de tergiversación en Astarita.

En general, cuando Astarita describe las posiciones de los austríacos lo hace de tal manera que dudo que ningún austríaco pueda decir que sostiene tal cosa, i.e., Astarita no pasa el test de Turing ideológico. Lo hemos visto con el ejemplo anterior de la comparación de utilidad y valor de cambio, pero se podría hacer para otros que aparecen en sus notas. Voy a coger solo un ejemplo, porque esto está fuera del debate, pero que es terrible. Por ejemplo, Astarita explica cómo ha caído el precio de productos agrícolas a la vez que se reducía el tiempo de trabajo necesario para la producción de la misma cantidad:

Tomemos ahora los productos agrícolas, más precisamente, del maíz, en EEUU. Entre 1950 y 2000 la cantidad de trabajo necesaria para producir 100 bushels de maíz bajó de 20 horas a 3 horas (el cálculo lo hizo la USDA), Entre 1950 y 2000 cada granjero de EEUU produjo en promedio 12 veces más de output agrícola por hora trabajada que un granjero en 1950. Entre 1948 y 2004 el empleo agrícola disminuyó 3,2% por año pero el producto por trabajador aumentó 4,9% por año, Los precios agrícolas bajaron en relación al índice general de precios: con base 100 en 1948, en 2004 estaban en alrededor de 200 mientras el índice general de precios rondaba 680. En 1950 el bushel de maíz ajustado a dólares de 2010 estaba a 12 dólares. En 1999 estaba a 3 dólares, o sea, había caído 75% entre 1950 y 2000. En los 2000 el maíz aumentó, debido al aumento de la demanda y la reducción de tierra arable. Pero aun así, en términos reales el precio del maíz, a fines de 2013, estaba más bajo que a comienzos de los años 1980 (Fuglie, McDonald, Ball, 2007).

Fuente

La explicación, según Astarita, que se da según Marx y la que darían los austríacos es:

Los autores sostienen que estos aumentos de productividad están detrás de la caída tendencial de los precios. Es una explicación lógica desde el punto de vista de la teoría de Marx. Pero no para el austriaco, que nos volverá a decir que los precios son lo que son porque los consumidores le dieron esa significación a los granos y otros productos agrícolas.

Fuente

Cualquier economista, austríaco o neoclásico, y cualquier persona (incluso estudiantes preuniversitarios) que haya entendido el modelo de oferta y demanda dirá que es claramente una causa en la oferta, el aumento de la oferta (por el aumento de la productividad) provoca la reducción de los precios. Esto es básico, elemental. Astarita no está siendo honesto intelectualmente (de nuevo) pues NO ES VERDAD que la explicación de caídas de precios por aumentos de productividad no sea lógica para el austríaco, está creando un muñeco de paja ya que está diciendo que la explicación de sus oponentes vendrá por la parte de la demanda (“los consumidores”). La crítica de Astarita no es honesta intelectualmente pues asigna a sus oponentes posturas que no sostienen (cosa que ya vimos con otros ejemplos arriba).

Por otro lado, no es un error puntual. Astarita vuelve a insistir:

Luego el BLS constata que en las industrias en las que cayeron los precios estuvieron asociadas generalmente con aumentos de productividad: equipos de telecomunicación sin cable, manufactura de computadoras y equipos periféricos, electrónica, manufactura de semiconductores y otros componentes, tuvieron fuertes aumentos de productividad y esos productos experimentaron sustanciales caídas de precios entre 2000 y 2010. En contraste, minería de carbón, acero, tapicería y reparación de muebles, mostraron caídas de productividad y aumentos de precios. De manera que la evidencia recogida por el BLS parece de nuevo explicarse bastante bien con la teoría del valor trabajo de Marx. Pero el economista austriaco volverá a protestar: los precios relativos de los bienes informáticos y telecomunicaciones bajaron y los de minería subieron porque así lo quisieron los consumidores.

Fuente

Con más detalle esto lo podemos ver en la Sección 8 (Stock and the Total Demand to Hold) del Capítulo 2 de Man, Economy and State, que me parece una de las partes más interesantes con respecto a la explicación “neoclásica” (el resto del capítulo es básicamente igual, salvo su análisis de la elasticidad de oferta en la que no entramos aquí). Rothbard dice que la oferta se puede descomponer como sigue (aquí presento matemáticamente lo que Rothbard dice en esa sección):

S(p)=S_T-D_R(p)

donde S es la oferta, como función del precio, S_T el stock total del bien y D_R(p) la demanda de reserva, i.e., “the amount that sellers will withhold on the market is termed their reservation demand”. Es decir, el stock total será la cantidad que se ofrece en el mercado más la cantidad que se reserva. Entonces, el precio de equilibrio se puede representar alternativamente como:

S(p^*)=D(p^*)\Leftrightarrow S_T=D(p^*)+D_R(p^*)=:D_H(p^*)

donde D es la demanda (usual) de intercambio como función del precio y D_H representa “‘total demand to hold’ for a good, differing from the previous concept of exchange-demand, although including the latter in addition to the reservation demand by the sellers”. Por tanto, tenemos:

S_T=D_H(p^*).

Es decir, el RHS depende únicamente de las valoraciones de todos los agentes y será el stock total (que representa la escasez), LHS, el que determine en qué punto se establece el precio final. Gráficamente esto se puede ver en la siguiente figura tomada de la página 139:

Página 139 de Man, Economy and State en la Sección 8 del Capítulo 2 Stock and the Total Demand to Hold. La línea roja no aparece en la figura original.

En resumen, el precio viene determinado por (énfasis agreado):

The supply curve is reducible to a reservation demand curve and to a quantity of physical stock. The demand-stock analysis therefore shows that the supply curve is not based on some sort of “cost” that is independent of utility on individual value scales. We see that the fundamental determinants of price are the value scales of all individuals (buyers and sellers) in the market and that the physical stock simply assumes its place on these scales.

Es decir, hay tres determinantes del precio: D(\cdot), D_R(\cdot) y S_T. Entonces, ante el ejemplo descrito por Astarita, que diría Rothbard (o cualquier economista que base su análisis en la oferta y demanda, o incluso cualquier estudiante en el instituto que haya estudiado el modelo de oferta y demanda), ¿es una cuestión de “precios son lo que son porque los consumidores le dieron esa significación a los granos y otros productos agrícolas” como dice Astarita? NO. No es una cuestión de D(\cdot) sino de S_T (por ejemplo, en la figura, si el stock aumenta a la línea roja, veremos que el precio cae) y D_R(\cdot) , i.e., de S. Además, como vemos, bastaba leer y entender a Rothbard antes de criticar para ver que el precio no depende solo de “los consumidores le dieron esa significación” a los productos, sino también de las valoraciones de los productores y del stock total de bienes “the fundamental determinants of price are the value scales of all individuals (buyers and sellers) in the market and that the physical stock simply assumes its place on these scales”. El ejemplo de Astarita lo explica Rothbard, p.e., en la Figure 26 y 27 (lo que ocurre ante aumentos de stock, como es el caso ya que el aumento de la productividad induce el aumento del stock). De nuevo, es un problema de no haber leído o entendido antes de criticar, pues basta leer a los autores que se critica en lo arriba citado para entender cuál era su verdadera explicación y no asignarles una posición que no defienden.

Es decir, incluso suponiendo que las valoraciones de los consumidores son constantes, los precios pueden variar en el marco anteriormente descrito (austríaco o “neoclásico”), luego no puede ser cierta la supuesta explicación de Astarita por la cual “Pero no para el austriaco, que nos volverá a decir que los precios son lo que son porque los consumidores le dieron esa significación a los granos y otros productos agrícolas“. Es decir, Astarita “olvida” dos de las tres partes que determinan el precio y hace pasar la explicación austríaca con tres elementos a una explicación con un solo elemento. Por ejemplo, en t_0=1950 tendremos S(p,t_0), D(p,t_0), pero debido al aumento de productividad, podrá darse que en t_1=2000,

S(p,t_1)\gg S(p,t_0), D(p,t_1)=D(p,t_0)~~\forall~p>0.

Esto provocará una caída del precio, sin que las valoraciones o significación que el grano tenía para los consumidores haya variado un ápice. Esto es ultrabásico. En definitiva, volvemos a ver las profundas lagunas de Astarita al entender las teorías que critica (y en lo más elemental), lo que vuelve a confirmar el título de esta entrada.

Nota: Estamos simplificando la notación pues el precio no es el único argumento de nuestras funciones, por ejemplo, en el periodo actual t_0,

D_R=D_R\left(p, \mathbb{E}_{t_0,t_1}(p),...\right).

Es decir, la demanda de reserva depende del precio actual como del precio futuro esperado en el momento actual, y en general, de otras variables. También, en el periodo actual t_0,

S_T=S_T\left(p, \mathbb{E}_{t_{-1},t_0}(D),...\right).

5 comments

  1. […] Ya critiqué a Astarita por haber manipulado citas de Menger con tal de no reconocer su error inicial, i.e., que para Menger valor de cambio era igual que en Marx. Astarita no responde a nada de esto en su entrada, lo cual confirma las críticas que ya expusimos: Astarita lleva años con errores básicos a la hora de entender a los subjetivistas, en las mismas definiciones, que han contaminado su análisis posterior de estos y en vez de reconocerlos honestamente cuando se lo señalan, llegó al extremo de manipular citas de Menger para intentar hacer pasar por Menger ideas que nunca sostuvo. […]

  2. Excelente post, te felicito.
    Ya que se discute la TVT, que acabás de refutar; podrías hacer un análisis acerca del libro “Ciber-comunismo: planificación económica, computadoras y democracia” del economista marxista Paul Cockshott. Se supone que si basa sus ideas sobre la TVT, sus trabajos serían bastante inestables debido a su base sobre una teoría errada pero no estaría mal un análisis de tu perspectiva y tus bases matemáticas.
    Gracias y saludos, crack.

    • Álvaro, una consulta; qué opinas de quienes desacreditan tu crítica y el resto de tus réplicas por el hecho de usar una metodología analítica mas no usar, supuestamente, la metodología dialéctica que utilizaba Marx o que, más bien, no llega a ser suficiente?

      Gracias.

      • Yo simplemente hago un análisis lógico. Cualquier otra metodología debería ser equivalente, por lo que criticar el uso de la lógica no tiene sentido. También, proponer una “, metodología” donde lo que quieres demostrar es una hipótesis de partida no tendría sentido por petición de principio.

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